Este blog ya no está activo. Por favor, visita mi nuevo blog en El Diario Montañés: Llamazares en su tinta.



domingo, 1 de abril de 2007

Hemeroteca: La importancia de los correctores

Continúa el rescate de los artículos desperdigados por la red.
El artículo apareció en el Diario Montañés y se puede leer aquí.
Lo escribí después de leer una curiosa errata en un editorial de un diario regional, y tuve el inexplicable descaro de enviarlo. Para mi sorpresa, me contestó el propio director del periódico diciéndome que le parecía muy interesante lo que opinaba de Bill Gates.
Que lo disfrutéis.

4 comentarios:

Valen dijo...

Muy interesante el artículo. Cualquier diría que es un dardo más de los no muy benevolentes secuaces de Carreter.

No quiero entrar mucho en el tema de los errores, porque yo fui quien nacionalizó astur a Barrios de Luna, pero últimamente me he encontrado con un error de traducción, o no, de lo más escandaloso: un "contra más", en lugar de cuanto, imperdonable en esta era de la física del quanto.

Será un error inocente, pensaba, hasta que 20 páginas más adelante me encuentro otro "contra más". Contra más leía, más me sorprendía. Brillante traductor, de la escuela de mi tío el aldeano.

Un saludo.

Juli dijo...

Peor aún son los titulares, con erratas no propiamente lingüísticas, sino semánticas, que muestran como el redactor no tiene ni idea de lo que vuelca de Efe o de la agencia de turno, o que por el afán de limitar espacio es capaz de lo que sea.
El otro día EDM titulaba, o subtitulaba, hablando de un estudio sobre curas, que la mayoría eran "partidarios del celibato". El primer párrafo del texto, sin embargo, aclaraba que el 53% o así eran partidarios del "celibato opcional". Que digo yo que no será lo mismo.
Así, a diario, en el diario.

Javier Menéndez Llamazares dijo...

Valen:
"contra" más me lo cuentas, más me crece ese lingüísta prófugo que llevo dentro. Porque yo también soy un secuaz —algo peregrino— de Lázaro.
Saludos.

Javier Menéndez Llamazares dijo...

Juli:
Tienes mucha razón, pero yo creo que esos errores no se deben a que quieran limitar el espacio, sino a que no saben cómo rellenarlo; tampoco va a empezar la prensa a estas alturas a contarnos las cosas como realmente son, ¿no? ¿Adónde se iría entonces el negocio?