
Ya tengo editorial para mi primera novela. Se llama Funambulista y, pese a su corta vida —poco más de tres años—, puede presumir de una trayectoria y un prestigio considerables, con medio centenar de títulos publicados, una envidiable nómina de autores, y muchas y buenas reseñas y críticas. Además, su presencia en librerías garantiza una buena distribución, de modo que ahora sólo falta que el texto funcione —pequeño detalle sin importancia, como podréis suponer—.
El acuerdo de edición lo alcanzamos hace un par de meses, pero ha sido esta semana cuando por fin la noticia se ha oficializado, a través de la web de la editorial. Aún no hay fecha de lanzamiento —calculo que para principios de 2008, pero ya habréis oído hablar de las «prisas del autor», que casi nunca tienen reflejo en el ritmo del editor—, pero ya es seguro que "El método Coué" aparecerá publicado en la colección "LiteraDura", compartiendo cartel con Italo Svevo, Stanislaw Lem y otros autores no menos interesantes. La colección tiene un formato muy particular, casi cuadrado, de 18 cm de alto por 14 de ancho, que resulta muy llamativo en los escaparates de las librerías.
La portada, pese a manejar aún alguna otra alternativa, parece que finalmente será la que adelanté en este blog hace algunas semanas. La fotografía de cubierta es una instantánea tomada en Berlín en agosto de 1944, en el estudio Artifo, y en ella aparece el protagonista de la novela, Manuel Llamazares, y su partenaire, Claudia Stolz. Es una foto real, sacada del viejo álbum familiar, como la historia de la novela, que en realidad procede prácticamente del mismo sitio.
Una noticia espectacular sobre el libro es que el gran escritor Antonio Colinas será el prologuista, lo que es un auténtico honor. Poco a poco, a través de estas páginas, iré desgranando más detalles, tanto acerca de la génesis de la novela como de su deambular por el mercado editorial.
Y me gustaría concluir con una fórmula que expresa muy bien la satisfacción del que alcanza sus metas, una frase tomada del comic de Jan, «Superlópez». Dice así:
«Después de tantos años de trabajo, por fin lo hemos conseguido».
Sólo que, en el tebeo, cada vez que alguien pronuncia esas palabras, allí aparece Superlópez dispuesto a causar una catástrofe. Así que, visto el panorama, no tentaremos la suerte. En breve, más sobre la novela.












