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miércoles, 16 de enero de 2008

Los motivos del símbolo

El intenso trabajo, como el de los últimos días, en ocasiones puede resultar reconfortante. Como al encontrar, perdido entre las trescientas páginas de un libro, este pasaje:


«El peregrino que cumplía su ruta hasta Santiago y abrazaba al apóstol podía adquirir una concha o venera […]. En su origen, la vieira, como todos los bivalvos, era símbolo común de los genitales femeninos y se la veía como perpetuadora de la especie humana. No es rara la asociación etimológica de venera con la diosa Venus, a quien estaba dedicada. […] La concha evoca también al mar, y habla de origen, de renacimiento, de retorno y de refugio.»

Joaquín Rubio Tovar, Liébana y letras


Así, cada vez que a alguien se adorna con una metáfora barriobajera, con moluscos de por medio, está en realidad insertando su discurso en la más recia tradición cultural occidental, asumiendo una figura literaria que el propio credo judeocristiano identifica con la propia esencia de la humanidad y del milagro de la vida. Vamos, que donde esté una noble almeja, que se quite un vulgar coño.

Y paso por alto, por engorrosa, aquella ocasión en la que, conversando con Rebeca Yanque, me maravillaba el erotismo de su metáfora «utópicos bivalvos». Menuda chasco al descubrir que los referidos bivalvos no tenían nada que ver con la fauna marina, sino que ella, en realidad, hablaba de corazones.

8 comentarios:

hombredebarro dijo...

Bueno, bueno. Unas veces almejas y otras coños. Que de todo hay que llevarse a la boca.
Un saludo.

Mariano Zurdo dijo...

¿Por qué elegir entre la nobleza y la vulgaridad pudiendo adaptarse a cada una de las situaciones? XDDD

Jovekovic dijo...

Apoyo a Mariano, vaya si lo apoyo, no se me vaya a ir como Clandestino.
Y a tí también te apoyo, qué narices.

ANA DE LA ROBLA dijo...

Javi, Regino me ha proporcionado para ti ejemplares del 1 al 7 de la colección Árgoma, por la que te habías interesado. Cuando quieras quedo contigo para pasártelos.
Un beso.

Javier Pérez dijo...

¿Corazones bivalvos?

Déjate de chorradas, que no naciste ayer...

Como aquel de "a la espera del cálido menhir". Y era el cuchillo de su asesino...

¡loh cohoneh!

:-)

La interrogación dijo...

En cada momento, su vocablo. Todo depende de la situación.

Carlos Añejo dijo...

A Dios rogando y con el mazo dando...

Javier Menéndez Llamazares dijo...

Hombre de barro:
Asumo que lo de "todo" es hiperbólico, y lo de "llevarse a la boca" metafórico... Que no veas la cantidad de arena que traen en ocasiones las almejas. Un barrizal, vamos.
Otro saludo.

Querido Mariano:
Me parece muy bien que sepas cambiar de registro; seguro que te viene fenómeno, qué coños... Aunque no te veo yo a ti muy dado a la vulgaridad, la verdad.
Un abrazo.

Jovekovic:
Muchas gracias por tu apoyo, pero por Mariano ni te preocupes, que está aquí para quedarse (en la blogosfera, me refiero).
Y un apoyo para ti también, hombre.

Querida Ana:
Qué excelente noticia, muchas gracias por adelantado. Te llamo en cuanto pueda.
Otro beso.

Tocayo:
A mí también me sonó muy raro, sobre todo porque yo a esos seres mitológicos (los corazones) los imaginaba cuatrivalvos, más bien.
Pero chico, si la autora lo dice, habrá que envainársela, ¿no?
Al menos no eran multivalvos, como mi clío, que tiene 15 ó 16.
Un abrazo, a ver si charlamos un rato largo, que me bullen un montón de ideas que quiero contarte.

Inte:
Cierto que hay situaciones para todo, pero me cuesta verme en una tesitura en la que hacer con gracia (y naturalidad) la metáfora de los moluscos... Me quedaría esperando una bofetada, como un niño chico al que se le ha ido la lengua.
Vaya mal que miento, ¿verdad? xDDD
Un abrazo.

Mi recuperado Náufrago:
Espero que tu palangana, además de nativos, esté también conveniente surtida de almejas, vieiras y demás... Para que puedas dar con el mazo, vamos.
Saludos.